Sábado 21 Abril 2018

(JOSÉ ANTONIO HERNÁNDEZ NAVARRO, 2004)

 
La Hermandad recientemente vió cumplido su anhelo de contar con una Imagen en propiedad, y realizó un encargo al imaginero murciano José Antonio Hernández Navarro, conocido en Valladolid por sus obras para la cofradía del Despojo, y en el resto de España, por sus obras en las Semanas Santas de Orihuela, Alicante, Zaragoza y muy especialmente en Murcia.


La Imagen recoge los momentos previos a la flagelación de Jesús en la Columna, con un cuerpo aún privado de sufrimiento y al lado de la columna donde le van a atar para flagelarle. La Imagen posee los elementos característicos de la escuela imaginera murciana. Destaca la mirada de Jesús, que mira con extrema humildad hacia el suelo mientras espera sereno el injusto castigo que va a recibir. Su cuerpo muy delgado, pero bien proporcionado, se encuentra cubierto con un paño de pureza, y sujeta con la mano la túnica que anteriormente le cubría.

Este tema devocional no es nuevo en la Hermandad ya que durante varios años fue representado por una Imagen de Gregorio Fernández, propiedad del Arzobispado y que ahora se encuentra en el Museo Catedralicio de nuestra capital. Tampoco es nueva su advocación de “Santísimo Cristo de la Humildad” en Valladolid, ya que existen precedentes como el de la Cofradía de la Piedad, conocido igualmente como “Cristo del Gallo”. También fue así conocido el titular de la Cofradía de la Pasión.


Durante todo el año se encuentra en la Capilla de la Congregación, en la calle Alonso Pesquera, junto al Santuario Nacional de la Gran Promesa, la cual está abierta todos los sábados por la tarde para que todo aquel que lo desee pueda acercarse a visitarlo y a orar junto a él. El tercer sábado de cada mes se realiza una Eucaristía en su honor y, en Cuaresma, se realiza un Solemne Triduo y Besapié en su honor.

Durante la Cuaresma, el Santo Cristo de la Humildad se traslada a nuestra sede en el Convento de Santa Isabel para participar en el Encuentro de Oración con los Enfermos la tarde del Miércoles Santo y durante la Procesión General de la Sagrada Pasión del Redentor del Viernes Santo, regresando a la Capilla de la Congregación a l finalizar la Semana Santa.